El poder de poner límites: Un acto de amor propio
- Consultorio Psicológico Mentis Salutem
- 11 abr
- 1 Min. de lectura
Muchos creen que poner límites es ser "grosero" o egoísta. En realidad, los límites son las instrucciones de uso que les damos a los demás para que sepan cómo relacionarse con nosotros de forma saludable.
¿Por qué nos cuesta tanto? Principalmente por el miedo al rechazo o a la culpa. Sin embargo, no poner límites suele llevar al "burnout" o al resentimiento con las personas que queremos.
Pasos para empezar a poner límites:
Identifica tus "no negociables": ¿Qué situaciones te dejan agotado o te hacen sentir invadido?
Sé directo y claro: No necesitas dar explicaciones infinitas. Un "Hoy no puedo ayudarte con eso porque necesito descansar" es suficiente.
Acepta la incomodidad: Al principio se sentirá raro, pero la paz mental que sigue vale el esfuerzo.

Conclusión: Los límites no separan a las personas; filtran lo que no nos hace bien para que las relaciones que se quedan sean más honestas y fuertes.
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